Sequedad ocular, ¡acaba con ella!
Sequedad ocular, ¡acaba con ella!

Sequedad ocular, ¡acaba con ella!

Ojos rojos, visión borrosa y picazón son algunos de los síntomas más comunes cuando se sufre de sequedad ocular. Como usuaria de lentes de contacto sufro del síndrome del ojo seco con más frecuencia de la que me gustaría, sobretodo a últimas horas del día o cuando las lentillas no se han limpiado tan bien como deberían.

Pero, ¿cómo evitar estos síntomas?, ¿hay alguna manera de prevenirlos?

¿Qué es la sequedad ocular?

La sequedad ocular es una alteración que se produce por falta de lubricación en el ojo o falta de lágrima, lo que da lugar a molestias, lesiones en la córnea y problemas visuales. Es un síntoma muy común en usuarios de lentillas de contacto que no hacen un buen uso de estas o no respetan el mantenimiento apropiado. Por ello es ideal que ante la mínima molestia o duda sobre el estado de la lentilla, borrón y cuenta nueva. Puede ser nueva o tener pocos usos pero es mejor no arriesgar. Por suerte hoy en día podemos encontrar buenos precios en lentillas y un gran surtido de modelos especializados para ojos secos.

Pero no es una alteración única y exclusiva de aquellos que hacen uso de lentillas. Las personas mayores con el tiempo ven disminuida la producción de lágrima natural, de la misma manera que pueden padecerlo aquellos que toman ciertos medicamentos, quienes padecen de cambios hormonales temporalmente o quienes fuman.
¿Alguna vez has notado molestias mientras revisabas las redes sociales? La lectura prolongada, el abuso del móvil o pasar muchas horas delante de la pantalla del ordenador son otras de las causas que favorecen la evaporación de la lágrima y como consecuencia promueven la sequedad ocular.

¿Cuáles son los síntomas del ojo seco?

Son muchos los síntomas que puede manifestar este síndrome. Entre ello encontramos quemazón, dificultad para abrir los ojos por las mañanas, picor, sensibilidad a la luz, enrojecimiento, visión borrosa, molestias u ojo cansado.

En la mayoría de los casos es fácil dar con la fuente del problema, pero siempre que se note algún tipo de molestia ocular lo mejor es acudir al oculista y revisar que todo esté correcto.

¿Cómo acabar con el síndrome del ojo seco?

Hay casos en que la sequedad ocular deriva de una causa mayor. A veces, una solución definitiva no siempre es posible a no ser que se trate el problema causante. Por suerte hay varias rutinas que podemos llevar a cavo para apaciguar las molestias y sobrellevar la situación lo mejor posible.

Cuando nos situamos durante un periodo de tiempo prolongado delante del ordenador, es idóneo descansar la vista cada veinte minutos o media hora. Levantarse, dar una vuelta, beber algo, parpadear un poco y retomar la faena.

A la mínima molestia que se tenga en el ojo ir al oculista. Una herida mal cicatrizada puede causar sequedad y molestias para el resto de la vida.

¿Alguna vez habéis notado los ojos muy secos al entrar en una tienda con el aire acondicionado puesto? Si tenemos estufa, calefacción o cualquier otro sistema de climatización en casa o en la oficina, debemos intentar mantener la correcta humedad ambiental. Los humedificadores con aromas es una buena alternativa.

¿Cómo prevenir la sequedad ocular si utilizas lentes de contacto?

  • Lo primero que debemos tener en cuenta es que no debemos ducharnos con las lentillas. Si estas entran en contacto con el agua pueden llegar a causarnos serios problemas.
  • Cuando debemos hacer uso de ellas más de las horas recomendadas, es ideal llevar siempre encima unas lagrimas artificiales para ir rehidratándolas. De esta manera al acabar el día no las notaremos fusionadas con nuestra cornea.
  • Otra opción que podemos tener en cuenta es pasarnos a las lentillas especiales para ojos secos. Hay marcas que cuentan con modelos especialmente indicados para esta alteración.
  • Buscar siempre el líquido de mantenimiento más eficaz y apropiado para el tipo de lentillas que utilizas. Debemos tener en cuenta que este, a parte de asegurar su correcta higiene, es el que nos ayuda a mantenerlas hidratadas. Hacer uso del líquido apropiado nos ahorrará más de un disgusto.

Y recordad, ante la más pequeña molestia, consultad a un profesional.

Compartir

Deja un comentario

Cerrar menú